Estan dos marineros platicando y uno se da cuenta que el otro tiene una pata de palo, un garfio, y un parche en el ojo, desconcertado este le pregunta:
– Amigo, como conseguiste la pata de palo?
– Me tiraron por la borda, y un tiburon me mordio la pata.
– ¿Y el garfio?
Para orar, todas las mañanas una monja iba por el parque caminando junto a un grupo de pupilas… Cuando de repente diviso a la distancia a un hombre acostado en el piso com pletamente desnudo… Ella pensó que sus alumnas, no deberian ver ese cuadro y decidió sacrificar su pudor sentándose sobre el hombre cubriéndolo con el hábito…