El sediento en el desierto

Un hombre va sediento por el desierto y ve a lo lejos un kiosco de refrescos. Como puede, y casi sin fuerzas llega arrastrandose al kiosco. Consigue ponerse de pie, la camarera se acerca y le pregunta:

Camarera:¿Que desea?

Hombre: UN POLVORON NO TE JODE!!!!